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jueves, 17 de octubre de 2013

MAMIS UNIVERSITARIAS

Y ahora como me divido el trabajo.
Por: María del Pilar García Pedroza

Muchas veces me han preguntado cómo le hago para dividir mi tiempo entre la universidad y mi hijo, la verdad es que les tengo que confesar que no es nada fácil, pero sobre todo es bastante pesado. La mañana en la escuela, no es nada complicado comparado con lo que puede ser la educación de un pequeño, como ya lo había mencionado en la columna anterior, tengo el completo apoyo de mis padres, pero una vez que yo pongo un pie en mi casa el cuidado del niño es 100% mi responsabilidad y de nadie más.
Después de mi llegada, como cualquier niño cuando ve a su madre se pone muy feliz y mi niño no es la excepción, porque en cuanto se  da cuenta de que abrí la puerta corre a mis brazos para darme un abrazo de “oso” y llenar mi cara de besos, desde ese momento quiere toda mi atención sólo para él, a veces llega a ser muy celoso y no quiere que nadie se me acerque ni siquiera mi papá, aunque siempre termina entendiendo.
Cuando estoy comiendo siempre se sienta a mi lado, ya habla muy bien para su edad así que por lo regular me cuenta como estuvo su día, que hizo en la escuela, y todos los juegos que compartió con sus amigos, a pesar de su corta edad puedo decir que tengo una muy buena comunicación con él, habla como lorito.
Después nos espera una tarde llena de juegos juntos, le gusta pasar mucho tiempo en el jardín, se la pasa corriendo por todos lados y correteando a la perrita del vecino a través de la reja, su deporte favorito es el futbol, y se la pasa pateando su balón por todos lados, usa la pared como portería y se imagina que está metiendo mucho goles, casi siempre nos metemos cuando los mosquitos empiezan a salir hacemos carreritas a la casa para ver quien llega primero, a veces el gana a veces yo, puesto que mi condición física no es muy buena, pero ha ido mejorando un poco con esas carreritas.
Casi siempre después de una larga tarde de jugar en el jardín  quiere ver una película, tiene un montón de películas favoritas entre ellas están las tres de toy story, Megamente, Peter pan, buscando a Nemo. Me encanta ver su sonrisita cuando ve alguna de estas cintas. Después llega la hora del baño en donde quiere meter a todos sus juguetes para jugar con ellos, también se bañan los muñecos y por supuesto también quiere que se sequen.
Es la hora de la cena, un momento que no le gusta porque ya sabe que está muy cerca el momento de ir a la cama, siempre es muy complicado porque no puede comer NADA que tenga leche y es horrible cuando se le antoja una quesadilla o un pedacito de queso, pero encontré la manera, y le caliento una tortilla le pongo jamón y un poquito de frijoles, claro no lo puedo engañar con eso, siempre se termina dando cuenta, pero se lo come; todo el tiempo está pidiendo su lechita de almendra pero eso si la pide calientita ahora que se está acercando el frío.

El momento de dormirlo al fin llegó, siempre quiere que le lea un cuento, después de que lo termino quiere que lo lea tres veces más, al terminar me pide un beso y apago la luz. Después de todo esto yo ya estoy muerta lo único que quiero es llegar a mi cama para poder dormir, pero la verdad es que no es así, cuando Iker se duerme yo empiezo a hacer la tarea, hay veces que estoy de suerte y tengo muy poca entonces termino temprano como a las 12 o una de la mañana, el problema es cuando tengo mucha o estoy en exámenes porque me duerme a las tres de la mañana todos los días, claro que una taza de café siempre me acompaña todas esas noches, para poder mantenerme un poco despierta. Al principio esta rutina me costó mucho trabajo no estaba acostumbrada a desvelarme, pero conforme fue pasando me fui acostumbrando, claro que los viernes ya estoy fundida y por lo regular me duermo a las 12 doce de la noche, pero la verdad es que todo este esfuerzo vale la pena porque paso tiempo de calidad con mi hijo y dejo a un lado la universidad.
Para mayor información o comentarios:
Correo: pilyga14@hotmail.com
Facebook: Pily García
Twitter: @garca_ply

jueves, 3 de octubre de 2013

MAMIS UNIVERSITARIAS

Los abuelos una parte fundamental
Por: Pilar García
Un hijo viene a cambiarlo todo, sobre todo cuando todavía está en tus planes seguir estudiando, en mi caso nada de esto sería posible si no tuviera la ayuda de mis padres, desde el principio ellos han estado conmigo en las buenas y en las malas. Aunque en un principio no estaban muy de acuerdo con lo que venía en camino, poco a poco se fueron haciendo la idea, hasta que llegó el día en donde se convirtieron en los abuelos más felices.
Ellos han sido parte vital a lo largo de este recorrido, ya que sin su apoyo incondicional, no podría estar donde estoy ahora. Mi madre es quien me ha brindado más ayuda sobre todo en el aspecto de cómo educar a un niño, y sobre todo a muchas mujeres le ha pasado, que en esta nueva etapa de ser madre, se nos hace difícil comenzar nosotras solas, a veces necesitamos el apoyo de alguien con mucha más experiencia para que nos ayude, y poco a poco nos vaya enseñando como hay que bañarlo, darle de comer, o cambiarle los pañales; en un principio sentía que ella me podía llegar a sustituir, pero al contrario, siempre ha respetado mi lugar y mis decisiones aunque a veces le cueste trabajo.
Aunque mi madre no sólo está ahí para enseñarme como hacer las cosas, también es un gran apoyo cuando yo no puedo estar en casa, es decir cuando estoy en la universidad o haciendo un trabajo relacionado con esta. En las mañanas cuando entro muy temprano, se encarga de levantarlo, al principio se asustaba cuando no me veía en la cama de a lado; después si no hace tanto frío lo mete a bañar y lo alista para ir a la escuela, también se encarga de llevarlo y a veces de recogerlo.

Cuando yo regreso a la casa por lo regular ya comió, y de repente lo encuentro dormido, pero eso si una vez que yo pongo un pie en mi casa, estoy encargada de mi peque al 100%, por supuesto es el momento que mi mamá ocupa para poder descansar.
También está mi papá, quien es un soporte para mí; él me ha ayudado económicamente, se ha preocupado por mis gastos pero también por los de su nieto, claro mientras yo termine de estudiar, pero más allá del apoyo económico, es una figura paterna para el niño, es quien le ha brindado ese cariño durante estos tres años, él lo ha enseñado a jugar futbol, de consentirlo todo el tiempo, pero sobre todo de ser un buen guía para él.

 Ellos me han llevado de la mano durante todo este tiempo, no sólo apoyándome en ciertos aspectos, me han dado todos sus consejos y claro a veces su regaños cuando las cosas no me están saliendo bien, a veces se quieren meter todo el tiempo en la manera en la que yo educo, pero al final terminan entendiendo que ellos son los abuelos, y que quien tiene que educar soy, porque al final de la carrera estaremos el peque y yo. En un principio no entendía muchas cosas pero, he ido aprendiendo y me ha dado cuenta de lo difícil que es educar a un niño y llevarlo de la mano siempre pensando en lo mejor para él.

Para más información de esta columna:
Correo: pilyga14@hotmail.com
Facebook: Pily Garcia
Twitter: @garca_ply

jueves, 19 de septiembre de 2013

MAMIS UNIVERSITARIAS

¿Qué pasa cuando regresas a la realidad?
Escrito por: María del Pilar García Pedroza

Después de tener un bebé, no es nada fácil regresar a la realidad, al principio cuando estaba en mi casa todo era muy cómodo, tenía la ayuda de mis padres, en todos los sentidos, de muchas maneras yo me olvidaba de algunas cosas y sólo me dedicaba a descansar. Pero el momento difícil llega en el momento en donde tienes que tomar la decisión de volver a la universidad, y no nada más tienes que pensar en qué caramba vas a estudiar, lo más complicado es ver quién se va a hacer cargo de tu bebé, si va a estar bien cuidado, en fin no te da confianza dejar al niño con la primera persona que se te cruza en frente, afortunadamente he sido privilegiada en ese sentido, ya que cuento con el apoyo de mi mamá, quien se hace cargo del pequeño mientras yo estoy en la universidad y ese llega a ser el caso de algunas mujeres.
Nos sentimos seguras al pensar que nuestras madres están a cargo de todo mientras nosotros estudiamos, pero siempre hay que tomar en cuenta algunas ocasiones o compromisos que llegan a ocasionar que nuestras mamás no puedan estar presentes. Y es esto lo que debemos contemplar, en ese caso lo mejor que podemos hacer es buscar una guardería que se pueda hacer cargo de los pequeños, mientras no estamos, pero sobre todo una estancia infantil que nos pueda dar esa tranquilidad de que los niños están bien atendidos.
Lo mejor que se puede hacer es ponerse a buscar una guardería o estancia infantil, desde unas semanas antes de entrar a la universidad, ya sea que preguntes a algunas de tus amistades o más bien de algún familiar que tenga niños chiquitos, tal vez buscar algunas en internet. Eso si no debes quedarte con las opiniones de la gente, esta sólo te pueden dar una referencia de cuál es la mejor opción para ti, el hacer una lista con la dirección y el teléfono con el único fin de ir a visitar todas las posibilidades que tienes. Conocer a fondo todas las estancias infantiles, es decir pedir informes y si es posible poder ver las instalaciones, ya que en este lugar al final de cuentas va a estar el pequeño en caso de emergencia.
Mi pequeño empezó a ir a la guardería desde los ocho meses de edad, en un principio sentí que no estaba preparado para dar ese paso, pero la verdad es que él fue el niño más feliz al poder convivir con niños de su misma edad, así que no puso ningún pero cuando lo dejé, al contrario el verdadero problema era cuando tenía que ir a recogerlo porque no quería irse, poco a poco el fue pidiendo que se le llevara a la guardería, incluso llegó a ir hasta tres veces por semana, pero a fin de cuentas te queda esa tranquilidad de que alguien realmente capacitado está cuidando de él.
En las primeras semanas de la universidad te viene a la mente no una sino varias veces al día ¿Cómo está?, ¿Estará comiendo bien?, ¿No le hace falta nada? Ya que el desprendimiento de los hijos para una madre llega a ser difícil, quieres que se acabe el día para que puedas ir por él y verlo de nuevo. Es un crecimiento para ambos primero porque el peque empieza convivir con personas de su misma a ver un contexto diferente aunque no lo entienda del todo y una como madre a darse cuenta de que el niño tiene que crecer es parte de la vida, también de alguna u otra manera a hacer tus actividades en la universidad con mucha tranquilidad.

Para saber más sobre esta columna:
pily20garcia@gmail.com
Facebook: Pily García
Twitter: @garca_pily

jueves, 5 de septiembre de 2013

MAMIS UNIVERSITARIAS

Un cambio radical
Por: Pilar García Pedroza


El ser madre por primera vez es algo muy importante, es un giro de 180 grados, en donde tienes que tomar grandes decisiones, que en un principio no serán nada fácil, sobre todo cuando tienes 20 años y vienen cambios muy importantes, estás empezando tu carrera universitaria, hay tantos planes en puerta, quieres hacer tantas cosas.
Pero tienes que detenerte un poco y pensar dos veces las cosas antes de hacerlas, darte cuenta de que ya no estás sola, simplemente ha llegado el momento de dejar algunas cosas a un lado y empezar nuevas. Una de ellas es continuar con tus estudios, pero ahora con una nueva responsabilidad, la cual tienes que equilibrar, porque tanto el pequeño como la universidad requieren tiempo y esfuerzo, y ninguna de las dos puedes dejar de lado.
Ser madre soltera no es nada fácil, como ya lo había mencionado anteriormente tiene que haber un equilibrio. A veces encontrarlo no es tan sencillo como parece, ya que muchas veces, después de una tarde de juegos, brincar y correr llega un agotamiento horrible, en donde lo único que quieres hacer es llegar a tu cama y tomar unas buenas y merecidas largas horas sueño.
Aunque quitarle la pila a este pequeño es prácticamente imposible, siempre quiere seguir jugando, se le ocurren toda clase de juegos y travesuras, como por ejemplo pintar la paredes y los pisos, subirse hasta arriba de los muebles o sacar todos los juguetes de su baúl; en algunas ocasiones me he llegado a preguntar si tiene algún dispositivo o botón que haga que se tranquilice, pero ya después de tres años no lo he encontrado.
Pero claro después de un largo día y hacer que se duerma, me gustaría decir que llega la hora de descansar, pero no es así, la noche es muy larga pero para poder hacer la tarea ya que así como le di a mi niño toda la tarde para jugar y divertirnos, el mismo tiempo y esfuerzo le tengo que dedicar a la universidad, aunque ya a las nueve de la noche esté un poco cansada “el show debe continuar”  hasta que logre terminar la última tarea para poder irme a descansar tranquila. Así que el desvelarse ya es parte de mi rutina.
Estos tres años han sido un aprendizaje de todos los días, nunca faltan nuevas travesuras, parece que su imaginación nunca descansa, pero claro todos los días me sorprende con algo nuevo, entonces es cuando me pongo a pensar que las desveladas valen la pena, al igual que cada minuto del día que paso con él.

Y a pesar de las dificultades que se han llegado a presentar a lo largo de este recorrido he encontrado la manera de seguir adelante con mi carrera y en seguir siendo una buena mamá, todo el tiempo dando lo mejor de mí para estos dos aspectos tan importantes que siempre me están exigiendo nuevos retos, pero que al mismo tiempo me han traído mucha satisfacción porque al final me hace pensar que si realmente te propones algo lo vas a conseguir, claro siempre pensar que todo eso que quieres requiere de una lucha constante.


Para más información, consejos sobre esta columna:
Correo: pilyga14@hotmail.com
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Facebook: Pily Garcia