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jueves, 7 de noviembre de 2013

Entrevista Alejando Jodorowsky


El mundo es nuestros. Hay que hacer algo por él.
Entrevista a  Alejandro Jodorowsky.

Alejandro Jodorowsky, es un cineasta y escritor chileno. El cual la conductora Aristegui tuvo la oportunidad de entrevistar el pasado 28 de octubre. Jodorowsky asistió al festival de cine de Morelia, en la cual se exponía una obra de Jodorowsky, lo que llamo la atención de la conductora fue que a pesar de haber vivido varios años en México, el cineasta nunca había visitado esta ciudad.

A continuación se podrá leer las partes mas importantes de la conversación.

No creo que haya la necesidad de presentarte mucho, porque todo mundo conoce a Alejandro Jodorowsky. En muchas facetas, escritor, cineasta, dramaturgo, ensayista.
Yo preguntaría mas bien, ¿qué  no has sido Alejandro?

Mira las personas normales no desarrollan todas sus capacidades humanas, viven encerradas en algo que ellos llaman el yo. Esas personas normales hacen una sola cosa en su vida, que es ponerse una etiqueta, yo me quite la etiqueta y soy todo. Nadie me impide ser creativamente lo que yo quiero. Entonces hago cine, teatro, terapia, estudio del tarot, escribo. Me gusta la poesía.

Has  vivido en México, desde luego conoces este país, me sorprende que no hayas ido nunca a Morelia, vas en camino saliendo de esta conversación rumbo a Morelia, porque esta desarrollándose el festival internacional de cine, de las cosas que están desarrollándose ahí  ahí hay una presentación de una parte de tu trabajo de tu obra cinematográfica.

Es mi última película. No hice cine, porque el cine siempre ha sido una industria, es un arte genial pero es usada para usar dinero, cuanto costo cuanto recupero, todo esta por el dólar, no les importa el ser humano, lo denigran, pistolas, amores ridículos, tú entras tonto a la sala de cine, te diviertes un poco, una hora y media o dos horas, te relajas y sales tonto, no cambias, y el ser humano, como el universo, está en constante progresión; en la medida en que tengamos experiencias, vamos creciendo. La labor del arte es hacerte aprender a ver, a sentir, a vivir, tiene que ser terapéutico. Trato que sirva la realidad, comienzo por la familia, la sociedad y la cultura. Doy un vistazo general a un mundo. Yo cuando nací en el 29 había crisis, desde entonces ha habido crisis y guerra, no ha pasado nada. El fondo no se ha resuelto este absurdo e increíble sistema económico que nos ha convertido a todos en esclavos.

Esclavos. ¿Con esa palabra categórica?

Si, esclavos.

Esclavos de que y de quien

Somos esclavos endeudados. Solo unos pocos que tienen mucho y una enormidad que tiene poco. Muchos que tienen poco, pocos que tienen mucho, así esta el mundo. Cuando uno es artista tiene que ver esas cosas. Eso no es el arte, el arte es otra cosa.

El arte necesariamente tiene que perdurar, impactar, incidir, hacer algo.

Hablemos de cine, yo vi la película de Dalí, el  peor anda luz, lo primero que hace aparece un ojo, con una navaja y lo corta. Nunca voy a olvidar esa imagen. Vi avatar, que costo 500 millones de dólares, al mes lo olvide, no me queda nada. El cine te tiene que dar imágenes que nunca olvides, para enriquecerte. No podemos cambiar el mundo, pero podemos empezar a cambiarlo. Para comenzar a cambiarlo tenemos que cambiarlo nosotros mismos. El mundo es nuestro hay que hacer algo por el.


El cineasta da a entender a lo largo de su entrevista, que el mundo esta siendo destrozado por la gente normal y mediocre. El cine debe darle al espectador imágenes que nunca se le olvidarán afirma Jodorowsky.

María Ponce Purón
@mariaponcee

viernes, 16 de noviembre de 2012

A MANERA DE EDITORIAL

Hoy en Gaceta Ganso pueden leer las cinco entrevistas de semblanza que los alumnos de Lenguaje Periodístico de la Ibero realizaron a distintos personajes de nuestra ciudad. Algunos de ellos con historias de vida que parecería salida de una película pero todos, eso sí, con algo que contarnos sobre nuestro entorno. Gente que, al final del día, comparten el mismo espacio y pertenecen al mismo mundo que nosotros y solo por eso son dignos de nuestra atención y de nuestro respeto: un taquero, una viuda dueña de un puesto de tortas, un alegre vendedor callejero de galletas, un voluntario de la Cruz Roja y un panadero que pasó varios años ilegalmente en EUA.

A manera de editorial de estos trabajos que hacen una semblanza sobre otros, aquí el siguiente fragmento de la obra de Tzvetan Todorov, La conquista de América. El problema del otro (1982):

"...sólo cuando hablo con el otro (no dándole órdenes sino emprendiendo un diálogo con él), le reconozco una calidad de sujeto, comparable  con el sujeto que soy [...] Si el comprender no va acompañado de un reconocimiento pleno del otro como sujeto, entonces esa comprensión corre el riesgo de ser utilizada para fines de explotación, de 'tomar'; el saber quedará subordinado al poder". 

ENTREVISTA


¡Qué lejos te vas quedando!

Foto de José Luis Pérez Ríos. 


José Gerardo Pérez y Valdez, “Don José”  nació en la ciudad de Puebla un 24 de septiembre de 1946,  fue el hijo de en medio o sándwich con un hermano mayor y uno menor a él.
Su infancia por lo que él relata fue una niñez  desfavorable, desde muy pequeño tuvo que independizarse, debido a los problemas que había en su casa cuando sus padres se separaron y él se quedó a cargo de su mamá y su padrastro,  el cual golpeaba a su mamá casi a diario y en un arranque de furia “Don José” de sólo 4 años estrelló un vaso sobre la cara de su padrastro y esa fue su sentencia para no regresar a su casa jamás.
 “No se si a partir de ese momento comenzó una mejor vida para mi o un calvario” cuenta Dos José ya que tuvo que comenzar a trabajar en lo que pudo con tal de subsistir, incluso cuenta que sacaba las sobras de comida de la basura y de ahí se alimentaba para sobrevivir.
Después de varios trabajos como “mozo”, “mandadero” y más. Llegó a trabajar a una panadería fue ahí donde se dio cuenta de la habilidad que tenia haciendo pan y lo mucho que le gustaba trabajar entre hornos y harina. 
Dentro de la panadería había una chica que trabaja como dependienta, ella fue quien lo motivó para meterse a la escuela a aprender a leer y escribir, todos los días ella le enviaba notitas pero él no podía contestarle, porque no sabia leer, un panadero le ayudaba contestando las notas, pero el día que enfermó y ya no pudo regresar más a trabajar tuvo que entrar a la escuela para responder las notas de amor.
De cualquier manera esta mujercita no pasó “sin pena ni gloria” por su vida, ya que años después él encontró a la mujer de su vida con quien quería pasar el resto de sus días, “Doña Cecy”. Se conocieron cuando ella tenia sólo 15 años y el 17, él pasaba a diario frente a su casa para verla saltar la cuerda junto a sus amigas, un día se armó de valor y fue a hablar con ella, tiempo después se hicieron novios y  en unos meses sus papás ya habían arreglado la boda, ellos un poco desconfiados y asustados se negaron y la pospusieron tanto como pudieron, aunque al final eso terminó siendo una fiesta de tres días de mole.
El matrimonio Pérez Ríos tuvo 8 hijos, al principio todo era muy fácil los niños crecían y no necesitaban tantas cosas y con el sueldo de Don José era suficiente, sin embargo, cuando comenzaron a entrar a las preparatorias y Universidades las cosas se pusieron difíciles y Don José tuvo que tomar una decisión que le llevó semanas enteras pensándolo día y noche, hasta que por fin lo decidió se iría  a Estados Unidos de indocumentado, allá tenia familia y uno de sus sobrinos le ayudaría a pagar el “coyote” .
Sabiendo que dejaría a sus hijos a su esposa, que extrañaría su país, su lengua, su cultura, su comida, metió en una pequeña maleta artículos personales y una tarde de mayo de 1988 salió de su casa regañando a su esposa porque comenzaba a llorar y de esta manera él creía que su esposa se alegría de que se fuera, porque así no le volvería a alzar la voz.
“Nunca me voy a perdonar, la manera en la que le grité y regañé, pero yo quería que se olvidara de mi ahora que me iba y que me odiara, para que así no le doliera mi partida” dice Don José, cuando habla sobre su último día en Puebla.

Una semana después de dos intentos por fin pudo llegar a Nueva York ahí lo esperaban sus primos, sobrinos,  y a pesar estar en familia, nunca se pudo sacar de la mente a su esposa e hijos. “Durante un año lloré todos los días, pensando en los míos y que yo no estaba ahí en un viaje placentero, que no tenia fecha definida para regresar, pero sólo de esa manera me sequé por dentro, vaciándome completamente me acoplé a este  proceso diferente, arrancándome tripas, alma y corazón, quedando seco por dentro “.
Don José sabia cual era su objetivo: una mejor vida para los suyos, sin él, pero al final una mejor vida.
A pesar de que su familia siempre fue su principal motor para estar en Estados Unidos, la carne fue débil y necesitaba sentirse querido por algunas nuevas chicas, así que tuvo algunas relaciones esporádicas con algunas americana y una indonesia, sin embargo, nunca pasaron de ser “de manita sudada” porque él tenía un compromiso en su país.

Trabajó en muchos restaurantes dentro y fuera de NY,  ahí conoció a personas de diferentes nacionalidades, incluso aprendió algunas palabras en mandarín cuando trabajó en restaurantes chinos. Pero si de algo puede estar seguro es que la solidaridad entre latinos es nula, es una eterna competencia por conseguir trabajo, todos hace lo posible por hacerte caer. Eso sí jamás fue discriminado por nadie mientras vivió en EUA.
A los cinco años de haber llegado falleció su madre, un día decidió llamar a su casa, sentía que algo malo pasaba en México,  creyó que su esposa estaba enferma y cuando marcó, se enteró que su madre estaba siendo velada. Desde tan lejos no podía hacer nada, más que llorar.
Fue así como comenzó a valorar más y más lo que había dejado atrás, el tiempo con su esposa, sus hijos pero también adquirió un nuevo aprendizaje sobre la vida, convivió con gente diferente, tuvo la oportunidad de sentirse orgulloso de su país estando tan lejos de él.
“Cada vez que yo escuchaba un mariachi o cielito lindo en mi estancia en EUA corría hacia donde estaban, quería sentirme cerca de mi gente, me daba gusto encontrarme con mexicanos, alguna vez llegó al restaurante donde yo trabajaba Lola la trailera, estaba ahí dando un espectáculo y me acerqué a saludarla, me sentía bien que los mexicanos fuéramos tan queridos en otro país.”
A pesar de todas experiencias y nuevo aprendizaje, en 2008 decidió regresarse a México, con su familia, ya estaba muy cansado y harto de estar lejos, de conocer a tanta gente y no sentirse parte de ellos.

ENTREVISTA

Qué hay detrás de una sonrisa en el trabajo.

Cómo ser feliz trabajando sin importar nada…

El día de ayer me encontraba en el tráfico de el crucero de Zavaleta, Blv. Niño Poblano y el Blv. Atlixcayat, cuando me encontré a este peculiar y muy conocido entre los poblanos vendedor de tortitas de santa clara que son típicas de este lindo estado, pero como todos saben es un trabajador al cual siempre se le nota una sonrisa por la cual llamo mi atención y me orille para hacerle una entrevista y saber como era posible que estando bajo el sol por horas con gente de mal humos y el ruido de la ciudad siguiera sosteniendo esta sonrisa y actitud que lo caracteriza.

Su nombre es Rubén Ángel Morales Flores de 18 años de edad según nos cuenta el  y es originario de Puebla. Se dedica al negocio ambulante de venta de Tortitas de santa clara que son galletas típicas de puebla desde hace ya 3 años que esta en el negoció que nos cuenta que empezó en unas vacaciones que no encontraba nada que hacer y uno de sus tíos le mando a vender estas tradicionales tortitas en una canasta de huevos, comenzó a ganar bastante bien y por lo tanto  decidió que no valía la pena seguir estudiando y por eso fue que suspendió sus estudios tiempo después.

Su primer crucero de trabajo fue en las Animas a los 15 años, en este tiempo todavía nos comenta que estudiaba en las mañanas y trabajaba en las tardes, pero después de un semestre se dio cuenta del famoso dicho para que estudiar si ya gano lo que quiero para vivir, también nos menciona que al principio era un trabajo el cual solo era por apoyar a sus abuelos y tíos porque el es huérfano y no quería ser una carga pero por el momento ya es su trabajo para vivir y seguir con esta cómoda vida que las tortitas le dan.
Nos comenta que el trabajo no es una obligación es un habito y de esa forma se puede hacer mas sencillo llevar el día con día de la venta, fuera de las tortitas se puede ver que es una persona que le gusta estudiar ya que nos cuenta que lee mucho le gustan las matemáticas y prefiere estar un poco con los libros que con la gente o sus amigos, pero esta poco interesado en regresar al colegio.

Después de la pregunta de ¿Cómo le haces para ser tan feliz en  el trabajo? Nos comentó que la actitud es la clave para todo y que desde niño siempre le a gustado alegar con la gente y tratarla pero se ha dado cuenta que la mejor forma de alegrar un día o darle en la madre es con una sonrisa aunque te rechacen o discriminan y le recomienda a la gente que no se estrese tanto que no se preocupe con las deudas y se saque toda la basura de la cabeza y sigan con buena actitud y ganas de hacer las cosas eso es lo que logra que sea tan feliz día con día.

Su vida se resumen en su familia, el deporte porque practica tae kando y basketball y por supuesto su trabajo.

Cuando le pregunte sobre lo peligroso que puede ser su trabajo me conoto que lo peor que le han hecho es, escupirle, aventarle huevos, tomates, el coche y agua de los limpiadores. Como experiencia platicando menciono la vez que si lo golpearon porque le mentó la madre a un señor pero minutos después llegaron sus hijos y le dieron una buena paliza.

Entre otras dudas que teníamos dentro de la entrevista fue que porque había cambiado su crucero de la 31 poniente a Zavaleta y sencillamente dijo ya no había coches y este es uno de los mejores lugares para vender después del semáforo que se localiza en el complejo cultural universitario.

Bueno y para finalizar la entrevista nos dijo que esta soltero y que si alguna chica guapa de la Ibero se encuentra interesada que lo busque en el crucero de Zavaleta enfrente de la tienda Veana.

ENTREVISTA


Estudiando para ser agente de cambio

Para conocer el estilo de vida promedio que lleva un estudiante de Medicina en la UPAEP, me di la tarea de entrar en contacto con un alumno de la institución y entrevistarlo.

Su nombre es Raúl Fernando Rueda López, quien cumplirá 20 años el próximo 24 de noviembre. Nacido en Minatitlán, Veracruz, lugar ubicado al sur del estado, y donde se encuentra una de las refinerías más importantes de Pemex a nivel nacional. Dato importante, ya que, sus padres laboran en dicha empresa.

Hoy, Raúl está cursando quinto semestre de la carrera, y está indeciso sobre la especialidad que quiere, "no sé, me interesa anestesiología y ginecología". En su familia, solo tiene un tío médico dedicado al servicio de la comunidad, y un primo que estudia la carrera al igual que Raúl, así que tiene, al menos, dos fuentes de consulta cercanas.

Hasta ahora, él se siente contento en la UPAEP, pues le han abierto diferentes puertas y comienzan a formarlo como médico, "todos los días llevamos una materia que se llama Clínica", en la cual practican o van a alguna unidad médica a hacer consultas o pasar expedientes.

Además, la UPAEP ofrece intercambios internacionales para darle continuidad a la formación del alumno, y Raúl piensa que los intercambios son buenos por el aprendizaje, pero sabe que las tecnologías en otros países son diferentes a las de México, por lo que, se realizará un doble esfuerzo, ya que tendrá que aprender a manejar el equipo y material extranjero, como el nacional.

Hace 4 meses se le presentó la oportunidad de realizar un voluntariado en la Cruz Roja, lo cual lo convierte en un servidor público, y fue gracias a la UPAEP que ingresó a dicha institución, pues la universidad le ofrece a los alumnos diferentes opciones de voluntariado, y Raúl eligió la Cruz Roja.

El joven Rueda López asiste todos los días a las Cruz Roja de las 11:00 a las 15:00 horas, y se ubica en el área hospitalaria, o, área de piso. A todos los pacientes en piso los debe atender, analizar y anotar.

Lo que a Raúl le gusta y motiva para estar ahí es que en la Cruz Roja suceden rotaciones, es decir, puede hacer consulta externa o interna. También puede participar en el área de Urgencias, donde se revisa a los pacientes con rapidez, y si requieren tiempo y especialización, se hospitalizan.

Por otro lado, en diferentes ocasiones ha sentido que la Cruz Roja ha demeritado su calidad, sobre todo, en la toma de decisiones, por lo que ya no la considera una gran institución, como solía ser reconocida tiempo atrás, pues no se le brinda el servicio a gente que lo necesita urgentemente, ya que los pacientes no pueden costear la atención. Pero Raúl, al codearse con gente de la plantilla, donde ve internos, voluntarios, estudiantes, médicos, entre otros, cree que la Cruz Roja puede reestructurarse, pues ha visto potencial y dedicación en sus compañeros de trabajo.

-¿Hay alguna experiencia que te haya impactado o provocado impotencia durante el lapso que llevas haciendo voluntariado?

-Sí, una ocasión llegó una embarazada, y por ser de bajos recursos, no fue atendida, y es cuando te preguntas: ¿por qué? ... Ha sucedido mucho que a las personas de escasos recursos no se les atienda.

Son ese tipo de vivencias lo que preocupa a Raúl, ya que quiere ayudar al paciente, y vive en la incertidumbre porque no sabe qué sucederá con la persona. En el caso de la mujer embarazada, no sabe si irá a otro lado, cómo va a pagar su parto la mujer, o qué tan grave es cuando el bebé está a nada de nacer.

Como médico y persona, todo lo experimentado en la Cruz Roja, le ha enseñado que muchas malas decisiones de hoy, no quiere repetirlas en el futuro. Realizar voluntariado ahí, lo prepara para trabajar con fluidez y tenacidad. Él quiere hacer lo mejor, y no dañar pacientes por la negación de un servicio, lo que nos habla de su calidad como persona y profesionista.

Finalmente, "considero Puebla un buen estado para trabajar en el campo de la Medicina, ya que hay muchas áreas de trabajo", aunque su plan es regresar a su natal Veracruz, para trabajar como médico de Pemex.

Hay mucho por hacer a nivel nacional en todas las áreas de trabajo, este es solo un ejemplo que nos enseña que no se debe abandonar el estudio, y empezar a formar experiencia cuando se está cursando la carrera, para que a buen tiempo nos transformemos en agentes de cambio.

ENTREVISTA


Si la vida te avienta jitomates... haz una torta.

Fortaleza ante todo


Su negocio
Hay mucho más detrás de vida de las personas de lo que a simple vista alcanzamos a percibir. Un claro ejemplo de ello es la vida de doña Glafira Garibay Cortés, una mujer de 69 años dedicada en cuerpo y alma a sus hijos, nietos y a su negocio: una tortería que puso desde hace dos meses. Piensa dedicarse el tiempo que pueda a seguir haciendo lo que hace. Una de sus hijas la ayuda algunos días en la tortería en los momentos en los que hay más clientes. Las tortas son de milanesa, de pierna, de jamón, de salchicha y de carne enchilada. También vende otras cosas como tacos dorados, tostadas, memelas y picaditas entre otras cosas. De tomar vende aguas, jugos y licuados de varios sabores y también bolis de chocolate, coco y rompope. La tortería está abierta todos los días menos los domingos porque se dedica a limpiar su casa, lavar su ropa e ir a misa.

Especializada en la cocina
Ella eligió poner este negocio porque le fascina cocinar y siempre ha sido su fuerte. A la edad de 39 años, estudió una carrera técnica de cocina y repostería, lo cual le sirvió para aprender la decoración de pasteles, la elaboración de diferentes comidas y a mejorar la calidad de las comidas que ya sabía hacer. Aprendió a hacer platillos regionales poblanos como el mole y los chiles en nogada. Desde hace tiempo ha tenido negocios de comida económica e incluso llegó a hacer banquetes para XV años y bodas. Ahora decidió dedicarse a las tortas porque es una comida rápida que es del agrado de todos, además de que admite que quiso algo más sencillo porque la cocina llega a ser esclavizante. Su especialidad son los antojitos, la comida poblana, los moles y los pipianes, “y ahora como ya estoy un poco cansada en cuestión de años, por eso mejor me estoy dedicando a algo que no me quite mucha energía porque ya a veces los pies no me responden como antes”.

El regreso a su tierra natal 
A pesar de no haber nacido en Puebla, sino en Veracruz, lleva 37 años viviendo aquí y se siente más poblana que veracruzana. Hace algunos años intentó regresar a su tierra: Córdoba. Vivió ahí varios años, donde también llegó a poner una cocina económica, pero prefirió regresar a Puebla.

Un ángel enviado por Dios
Glafira tiene cuatro hijos y ocho nietos, de los cuales tiene una nieta de 18 años que padece de autismo. “Ella se baña sola, se viste sola, come, camina, pero sí es necesario estar cerca de porque cuando ella necesita algo y no le entienden las personas que están a su alrededor o en este caso la familia, pues grita y al gritar molesta a los vecinos y tenemos que estar al pendiente.” Como sabemos, el autismo es un trastorno que se caracteriza por la incapacidad de interactuar con el exterior, el aislamiento y las conductas repetitivas. Es totalmente incurable, pero con tratamiento puede disminuir y afecta a 60 de cada 10 mil niños. Según la señora, es difícil controlar a su nieta porque se le tiene q dar medicamento diariamente, puesto a que sino, puede tener consecuencias de agresividad, pero mientras sea medicada como debe ser, ella no presenta dificultades. La religión ha sido parte fundamental de la vida de Glafira y esto la ha ayudado a sobrellevar esta situación. Para ella, su nieta es como un ángel que Dios ha enviado desde el cielo para que la cuidaran, la protegieran y la quisieran.

Enviudar jóven
La señora Garibay es viuda desde hace 22 años y ella nos platicó cómo le afectó la muerte de su esposo tanto en el aspecto afectivo como económico. Sus dos hijos mayores ya habían terminado su carrera, pero los dos más pequeños no. “El tercer hijo estaba apenas en quinto semestre de medicina, pero el fue un hijo tan bueno que él se proveía de todo lo que necesitaba y a mi casi no me pedía. Sólo cuando él se graduó yo sí quise que tuviera una graduación que no olvidara.” Desafortunadamente, su hija la menor no pudo llegar a estudiar una carrera por falta de apoyo económico. La entrevistada nunca se volvió a casar tras la muerte de su esposo a causa de una promesa de fidelidad. “Mi decisión fue esa, ser fiel por el gran amor que nos tuvimos”  Ella argumenta que tal vez una más de las causas por las que decidió no volverse a casar fue porque sus hijos ya eran grandes y ya no necesitaban de esa figura paterna. Para ella, era más importante dedicarle más tiempo a ellos que a otra persona.    

Hablándo de religión
En términos de religión, Glafira acepta ser muy creyente, siendo una católica practicante. Sin embargo, ella no se opone a las demás religiones, porque opina que es el mismo Dios. “Tengo amistades que practican otras religiones, yo no hago controversia con ellos, al contrario, dialogo. Si vamos a pelear con otros hermanos que no practican nuestra religión estaríamos mal, porque si lo que nosotros proclamamos es un Jesús que es bueno, misericordioso, compasivo, leal y que nosotros nos portemos al contrario con otras personas nada más por que practican otra religión, estaríamos contradiciéndonos”.  

Agradezco mucho el tiempo y la confianza que me brindó la señora Glafira Garibay Cortés para esta entrevista donde nos dejó ver que es una mujer fuerte y perseverante que no se ha dejado vencer por los obstáculos que le ha impuesto la vida.






Fuentes: 
http://www.peques.com.mx/autismo.htm



Por: Anna López 
annlova26@gmail.com