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viernes, 6 de septiembre de 2013

DAEBAK POP!

200 pounds of beauty y Piggy Dolls, la justificación de las cirugías plásticas en Corea del Sur.

Por: Fernanda Islas

200 pounds of beauty (Doscientas libras de belleza), el filme surcoreano de comedia romántica que trata sobre HaNa, una joven cuyo peso es su principal obstáculo para conseguir al hombre de sus sueños, revela la creciente obsesión de las mujeres de dicho país por las cirugías plásticas, el maquillaje, la ropa de marca y los bolsos.

Nuestra protagonista trabaja como cantante de sincronización de labios para una idol muy famosa en Corea cuyo único "talento" es su belleza. HaNa posee una voz muy hermosa y ante la imposibilidad de relacionarse amorosamente con los hombres, se decide a abrir su propia hotline en su departamento a través de la cual logra enlazarse con un cirujano plástico a quien, después de haber sido humillada por el amor de su vida, que por cierto es el productor de la empresa de entretenimiento donde trabaja, suplica y amenaza para que este la transforme en totalmente una nueva mujer.

Tras someterse a la lipo y varias cirugías estéticas, HaNa regresa a la empresa convertida en una hermosa mujer con una S Line bien definida y una cara perfecta. Ahora sí, HaNa no envidia a ninguna otra mujer y está decidida a conquistar al productor de sus sueños y derrotar a su peor enemiga, o sea Amy la idol nada talentosa. 

Ambas mujeres se enfrentan por la manzana de la discordia hasta que HaNa es descubierta en su trampa. ¡Oh!, ¡su pasado oscuro la persigue! Ella no es la belleza natural que todos aman, ¡oh no señores!, la nueva HaNa ha sido reconstruida con silicona, botox y demás plásticos perjudiciales para la salud pero hermosos a la vista. 200 pounds of beauty termina con escenas bastante cursis y dramáticas que a cualquier amante del melodrama le encantarían ver.

Pero lo que debe interesarnos de este filme, no es el drama amoroso entre HaNa y su productor guapo y exitoso, sino el mensaje detrás de la lucha por ser hermosa ante los ojos del hombre. Para comenzar, nos encontramos con que la protagonista quiere ser bella y delgada para competir con otras mujeres y ganarse el corazón de su hombre, ¡alerta de machismo!, no nos está diciendo que quiere perder peso para verse bien para ella misma o por salud, sino por complacer al sujeto.

Después, existe una justificación y una aceptación bastante natural y hasta cotidiana de la intervención 
quirúrgica para quitar “lo feo” del cuerpo de la mujer. Prácticamente es esculpida hasta llegar a ser exactamente como el patrón de belleza aceptado por la sociedad surcoreana, dicho sea de paso, cada vez más occidentalizada.  

No importa cuál sea el precio que hay que pagar con tal de alcanzar este patrón. En la industria del entretenimiento de Corea del Sur, si no eres delgada, tus ojos no son grandes (o cirujeados) o tu piel no es blanca, difícilmente podrás encajar entre los estereotipos bastante rígidos de belleza de este país, por ello no es de extrañarse que existan miles de productos de belleza para blanquear la piel además de clínicas especializadas en el embellecimiento del rostro, y por supuesto, del resto del cuerpo.

En la escena musical del pop de Corea, se ha intentado establecer que no importa el peso sino el talento, lo cual también es una estrategia de publicidad bastante acertada al generar el morbo en el espectador. Encontramos cantantes como PSY, cuya principal característica, lejos de su poco o mucho talento, es que es un tipo gordito y simpático. Lo mismo sucede con Shindong miembro del grupo pop Super Junior, sujeto del mismo estereotipo.

Pero ¿qué sucede con las mujeres? Una mujer en el mundo del entretenimiento de Corea, difícilmente, puede presentarse ante los medios con una figura rechoncha pues inmediatamente es juzgada por los espectadores. Park Bom (cantante del grupo pop 2NE1) y Park Shin Hye (actriz) han sido captadas por paparazzis necios en resaltar sus defectos físicos. Ambas chicas son tendientes a una figura más robusta y han sido objeto de críticas bastante duras por parte de los medios al descubrirles un poco de papada y los brazos rellenitos.

En 2011 la escena musical del pop coreano parecía que al fin se abriría a un nuevo concepto de idol. Piggy Dolls se presentó con un tema irreverente con el cual debutó y dejó bien establecido que su talento, antes que su figura, era lo que realmente debía importarle al público. Tres chicas con más que sobrepeso se presentaron en los shows de música más populares del país, haciendo una fuerte crítica y un notorio contraste con otras agrupaciones de mujeres.

Todo su concepto y su discurso estaba dirigido a aquel público con obesidad que simplemente no lograba identificarse con aquellas cantantes esqueléticas que inundan la televisión, Internet y las revistas. Con un MV (musical video) rebelde, poderosas voces y sus anchos cuerpos, lograron atraer la atención del público por un tiempo… algo corto. Así es el mundo del espectáculo, ¡fugaz!

Desafortunadamente Piggy Dolls, tras un tercer sencillo, desapareció de los medios y fue hasta hace unos días que nuevamente crearon escándalo. Las chicas obesas de Piggy Dolls se transformaron en comunes y corrientes idols de la escena K-Pop. No más gordura ni discurso contestatario, ahora son sólo un grupo más de chicas bonitas y delgadas que seguramente serán relevantes durante menos de dos semanas en los medios coreanos.


Al parecer será mucho más difícil de lo que parece para las mujeres coreanas romper con el estereotipo de mujer hermosa.

A continuación les dejo el MV debut de Piggy Dolls.