viernes, 16 de noviembre de 2012

A MANERA DE EDITORIAL

Hoy en Gaceta Ganso pueden leer las cinco entrevistas de semblanza que los alumnos de Lenguaje Periodístico de la Ibero realizaron a distintos personajes de nuestra ciudad. Algunos de ellos con historias de vida que parecería salida de una película pero todos, eso sí, con algo que contarnos sobre nuestro entorno. Gente que, al final del día, comparten el mismo espacio y pertenecen al mismo mundo que nosotros y solo por eso son dignos de nuestra atención y de nuestro respeto: un taquero, una viuda dueña de un puesto de tortas, un alegre vendedor callejero de galletas, un voluntario de la Cruz Roja y un panadero que pasó varios años ilegalmente en EUA.

A manera de editorial de estos trabajos que hacen una semblanza sobre otros, aquí el siguiente fragmento de la obra de Tzvetan Todorov, La conquista de América. El problema del otro (1982):

"...sólo cuando hablo con el otro (no dándole órdenes sino emprendiendo un diálogo con él), le reconozco una calidad de sujeto, comparable  con el sujeto que soy [...] Si el comprender no va acompañado de un reconocimiento pleno del otro como sujeto, entonces esa comprensión corre el riesgo de ser utilizada para fines de explotación, de 'tomar'; el saber quedará subordinado al poder". 

ENTREVISTA


¡Qué lejos te vas quedando!

Foto de José Luis Pérez Ríos. 


José Gerardo Pérez y Valdez, “Don José”  nació en la ciudad de Puebla un 24 de septiembre de 1946,  fue el hijo de en medio o sándwich con un hermano mayor y uno menor a él.
Su infancia por lo que él relata fue una niñez  desfavorable, desde muy pequeño tuvo que independizarse, debido a los problemas que había en su casa cuando sus padres se separaron y él se quedó a cargo de su mamá y su padrastro,  el cual golpeaba a su mamá casi a diario y en un arranque de furia “Don José” de sólo 4 años estrelló un vaso sobre la cara de su padrastro y esa fue su sentencia para no regresar a su casa jamás.
 “No se si a partir de ese momento comenzó una mejor vida para mi o un calvario” cuenta Dos José ya que tuvo que comenzar a trabajar en lo que pudo con tal de subsistir, incluso cuenta que sacaba las sobras de comida de la basura y de ahí se alimentaba para sobrevivir.
Después de varios trabajos como “mozo”, “mandadero” y más. Llegó a trabajar a una panadería fue ahí donde se dio cuenta de la habilidad que tenia haciendo pan y lo mucho que le gustaba trabajar entre hornos y harina. 
Dentro de la panadería había una chica que trabaja como dependienta, ella fue quien lo motivó para meterse a la escuela a aprender a leer y escribir, todos los días ella le enviaba notitas pero él no podía contestarle, porque no sabia leer, un panadero le ayudaba contestando las notas, pero el día que enfermó y ya no pudo regresar más a trabajar tuvo que entrar a la escuela para responder las notas de amor.
De cualquier manera esta mujercita no pasó “sin pena ni gloria” por su vida, ya que años después él encontró a la mujer de su vida con quien quería pasar el resto de sus días, “Doña Cecy”. Se conocieron cuando ella tenia sólo 15 años y el 17, él pasaba a diario frente a su casa para verla saltar la cuerda junto a sus amigas, un día se armó de valor y fue a hablar con ella, tiempo después se hicieron novios y  en unos meses sus papás ya habían arreglado la boda, ellos un poco desconfiados y asustados se negaron y la pospusieron tanto como pudieron, aunque al final eso terminó siendo una fiesta de tres días de mole.
El matrimonio Pérez Ríos tuvo 8 hijos, al principio todo era muy fácil los niños crecían y no necesitaban tantas cosas y con el sueldo de Don José era suficiente, sin embargo, cuando comenzaron a entrar a las preparatorias y Universidades las cosas se pusieron difíciles y Don José tuvo que tomar una decisión que le llevó semanas enteras pensándolo día y noche, hasta que por fin lo decidió se iría  a Estados Unidos de indocumentado, allá tenia familia y uno de sus sobrinos le ayudaría a pagar el “coyote” .
Sabiendo que dejaría a sus hijos a su esposa, que extrañaría su país, su lengua, su cultura, su comida, metió en una pequeña maleta artículos personales y una tarde de mayo de 1988 salió de su casa regañando a su esposa porque comenzaba a llorar y de esta manera él creía que su esposa se alegría de que se fuera, porque así no le volvería a alzar la voz.
“Nunca me voy a perdonar, la manera en la que le grité y regañé, pero yo quería que se olvidara de mi ahora que me iba y que me odiara, para que así no le doliera mi partida” dice Don José, cuando habla sobre su último día en Puebla.

Una semana después de dos intentos por fin pudo llegar a Nueva York ahí lo esperaban sus primos, sobrinos,  y a pesar estar en familia, nunca se pudo sacar de la mente a su esposa e hijos. “Durante un año lloré todos los días, pensando en los míos y que yo no estaba ahí en un viaje placentero, que no tenia fecha definida para regresar, pero sólo de esa manera me sequé por dentro, vaciándome completamente me acoplé a este  proceso diferente, arrancándome tripas, alma y corazón, quedando seco por dentro “.
Don José sabia cual era su objetivo: una mejor vida para los suyos, sin él, pero al final una mejor vida.
A pesar de que su familia siempre fue su principal motor para estar en Estados Unidos, la carne fue débil y necesitaba sentirse querido por algunas nuevas chicas, así que tuvo algunas relaciones esporádicas con algunas americana y una indonesia, sin embargo, nunca pasaron de ser “de manita sudada” porque él tenía un compromiso en su país.

Trabajó en muchos restaurantes dentro y fuera de NY,  ahí conoció a personas de diferentes nacionalidades, incluso aprendió algunas palabras en mandarín cuando trabajó en restaurantes chinos. Pero si de algo puede estar seguro es que la solidaridad entre latinos es nula, es una eterna competencia por conseguir trabajo, todos hace lo posible por hacerte caer. Eso sí jamás fue discriminado por nadie mientras vivió en EUA.
A los cinco años de haber llegado falleció su madre, un día decidió llamar a su casa, sentía que algo malo pasaba en México,  creyó que su esposa estaba enferma y cuando marcó, se enteró que su madre estaba siendo velada. Desde tan lejos no podía hacer nada, más que llorar.
Fue así como comenzó a valorar más y más lo que había dejado atrás, el tiempo con su esposa, sus hijos pero también adquirió un nuevo aprendizaje sobre la vida, convivió con gente diferente, tuvo la oportunidad de sentirse orgulloso de su país estando tan lejos de él.
“Cada vez que yo escuchaba un mariachi o cielito lindo en mi estancia en EUA corría hacia donde estaban, quería sentirme cerca de mi gente, me daba gusto encontrarme con mexicanos, alguna vez llegó al restaurante donde yo trabajaba Lola la trailera, estaba ahí dando un espectáculo y me acerqué a saludarla, me sentía bien que los mexicanos fuéramos tan queridos en otro país.”
A pesar de todas experiencias y nuevo aprendizaje, en 2008 decidió regresarse a México, con su familia, ya estaba muy cansado y harto de estar lejos, de conocer a tanta gente y no sentirse parte de ellos.

ENTREVISTA

Qué hay detrás de una sonrisa en el trabajo.

Cómo ser feliz trabajando sin importar nada…

El día de ayer me encontraba en el tráfico de el crucero de Zavaleta, Blv. Niño Poblano y el Blv. Atlixcayat, cuando me encontré a este peculiar y muy conocido entre los poblanos vendedor de tortitas de santa clara que son típicas de este lindo estado, pero como todos saben es un trabajador al cual siempre se le nota una sonrisa por la cual llamo mi atención y me orille para hacerle una entrevista y saber como era posible que estando bajo el sol por horas con gente de mal humos y el ruido de la ciudad siguiera sosteniendo esta sonrisa y actitud que lo caracteriza.

Su nombre es Rubén Ángel Morales Flores de 18 años de edad según nos cuenta el  y es originario de Puebla. Se dedica al negocio ambulante de venta de Tortitas de santa clara que son galletas típicas de puebla desde hace ya 3 años que esta en el negoció que nos cuenta que empezó en unas vacaciones que no encontraba nada que hacer y uno de sus tíos le mando a vender estas tradicionales tortitas en una canasta de huevos, comenzó a ganar bastante bien y por lo tanto  decidió que no valía la pena seguir estudiando y por eso fue que suspendió sus estudios tiempo después.

Su primer crucero de trabajo fue en las Animas a los 15 años, en este tiempo todavía nos comenta que estudiaba en las mañanas y trabajaba en las tardes, pero después de un semestre se dio cuenta del famoso dicho para que estudiar si ya gano lo que quiero para vivir, también nos menciona que al principio era un trabajo el cual solo era por apoyar a sus abuelos y tíos porque el es huérfano y no quería ser una carga pero por el momento ya es su trabajo para vivir y seguir con esta cómoda vida que las tortitas le dan.
Nos comenta que el trabajo no es una obligación es un habito y de esa forma se puede hacer mas sencillo llevar el día con día de la venta, fuera de las tortitas se puede ver que es una persona que le gusta estudiar ya que nos cuenta que lee mucho le gustan las matemáticas y prefiere estar un poco con los libros que con la gente o sus amigos, pero esta poco interesado en regresar al colegio.

Después de la pregunta de ¿Cómo le haces para ser tan feliz en  el trabajo? Nos comentó que la actitud es la clave para todo y que desde niño siempre le a gustado alegar con la gente y tratarla pero se ha dado cuenta que la mejor forma de alegrar un día o darle en la madre es con una sonrisa aunque te rechacen o discriminan y le recomienda a la gente que no se estrese tanto que no se preocupe con las deudas y se saque toda la basura de la cabeza y sigan con buena actitud y ganas de hacer las cosas eso es lo que logra que sea tan feliz día con día.

Su vida se resumen en su familia, el deporte porque practica tae kando y basketball y por supuesto su trabajo.

Cuando le pregunte sobre lo peligroso que puede ser su trabajo me conoto que lo peor que le han hecho es, escupirle, aventarle huevos, tomates, el coche y agua de los limpiadores. Como experiencia platicando menciono la vez que si lo golpearon porque le mentó la madre a un señor pero minutos después llegaron sus hijos y le dieron una buena paliza.

Entre otras dudas que teníamos dentro de la entrevista fue que porque había cambiado su crucero de la 31 poniente a Zavaleta y sencillamente dijo ya no había coches y este es uno de los mejores lugares para vender después del semáforo que se localiza en el complejo cultural universitario.

Bueno y para finalizar la entrevista nos dijo que esta soltero y que si alguna chica guapa de la Ibero se encuentra interesada que lo busque en el crucero de Zavaleta enfrente de la tienda Veana.

ENTREVISTA


Estudiando para ser agente de cambio

Para conocer el estilo de vida promedio que lleva un estudiante de Medicina en la UPAEP, me di la tarea de entrar en contacto con un alumno de la institución y entrevistarlo.

Su nombre es Raúl Fernando Rueda López, quien cumplirá 20 años el próximo 24 de noviembre. Nacido en Minatitlán, Veracruz, lugar ubicado al sur del estado, y donde se encuentra una de las refinerías más importantes de Pemex a nivel nacional. Dato importante, ya que, sus padres laboran en dicha empresa.

Hoy, Raúl está cursando quinto semestre de la carrera, y está indeciso sobre la especialidad que quiere, "no sé, me interesa anestesiología y ginecología". En su familia, solo tiene un tío médico dedicado al servicio de la comunidad, y un primo que estudia la carrera al igual que Raúl, así que tiene, al menos, dos fuentes de consulta cercanas.

Hasta ahora, él se siente contento en la UPAEP, pues le han abierto diferentes puertas y comienzan a formarlo como médico, "todos los días llevamos una materia que se llama Clínica", en la cual practican o van a alguna unidad médica a hacer consultas o pasar expedientes.

Además, la UPAEP ofrece intercambios internacionales para darle continuidad a la formación del alumno, y Raúl piensa que los intercambios son buenos por el aprendizaje, pero sabe que las tecnologías en otros países son diferentes a las de México, por lo que, se realizará un doble esfuerzo, ya que tendrá que aprender a manejar el equipo y material extranjero, como el nacional.

Hace 4 meses se le presentó la oportunidad de realizar un voluntariado en la Cruz Roja, lo cual lo convierte en un servidor público, y fue gracias a la UPAEP que ingresó a dicha institución, pues la universidad le ofrece a los alumnos diferentes opciones de voluntariado, y Raúl eligió la Cruz Roja.

El joven Rueda López asiste todos los días a las Cruz Roja de las 11:00 a las 15:00 horas, y se ubica en el área hospitalaria, o, área de piso. A todos los pacientes en piso los debe atender, analizar y anotar.

Lo que a Raúl le gusta y motiva para estar ahí es que en la Cruz Roja suceden rotaciones, es decir, puede hacer consulta externa o interna. También puede participar en el área de Urgencias, donde se revisa a los pacientes con rapidez, y si requieren tiempo y especialización, se hospitalizan.

Por otro lado, en diferentes ocasiones ha sentido que la Cruz Roja ha demeritado su calidad, sobre todo, en la toma de decisiones, por lo que ya no la considera una gran institución, como solía ser reconocida tiempo atrás, pues no se le brinda el servicio a gente que lo necesita urgentemente, ya que los pacientes no pueden costear la atención. Pero Raúl, al codearse con gente de la plantilla, donde ve internos, voluntarios, estudiantes, médicos, entre otros, cree que la Cruz Roja puede reestructurarse, pues ha visto potencial y dedicación en sus compañeros de trabajo.

-¿Hay alguna experiencia que te haya impactado o provocado impotencia durante el lapso que llevas haciendo voluntariado?

-Sí, una ocasión llegó una embarazada, y por ser de bajos recursos, no fue atendida, y es cuando te preguntas: ¿por qué? ... Ha sucedido mucho que a las personas de escasos recursos no se les atienda.

Son ese tipo de vivencias lo que preocupa a Raúl, ya que quiere ayudar al paciente, y vive en la incertidumbre porque no sabe qué sucederá con la persona. En el caso de la mujer embarazada, no sabe si irá a otro lado, cómo va a pagar su parto la mujer, o qué tan grave es cuando el bebé está a nada de nacer.

Como médico y persona, todo lo experimentado en la Cruz Roja, le ha enseñado que muchas malas decisiones de hoy, no quiere repetirlas en el futuro. Realizar voluntariado ahí, lo prepara para trabajar con fluidez y tenacidad. Él quiere hacer lo mejor, y no dañar pacientes por la negación de un servicio, lo que nos habla de su calidad como persona y profesionista.

Finalmente, "considero Puebla un buen estado para trabajar en el campo de la Medicina, ya que hay muchas áreas de trabajo", aunque su plan es regresar a su natal Veracruz, para trabajar como médico de Pemex.

Hay mucho por hacer a nivel nacional en todas las áreas de trabajo, este es solo un ejemplo que nos enseña que no se debe abandonar el estudio, y empezar a formar experiencia cuando se está cursando la carrera, para que a buen tiempo nos transformemos en agentes de cambio.

ENTREVISTA


Si la vida te avienta jitomates... haz una torta.

Fortaleza ante todo


Su negocio
Hay mucho más detrás de vida de las personas de lo que a simple vista alcanzamos a percibir. Un claro ejemplo de ello es la vida de doña Glafira Garibay Cortés, una mujer de 69 años dedicada en cuerpo y alma a sus hijos, nietos y a su negocio: una tortería que puso desde hace dos meses. Piensa dedicarse el tiempo que pueda a seguir haciendo lo que hace. Una de sus hijas la ayuda algunos días en la tortería en los momentos en los que hay más clientes. Las tortas son de milanesa, de pierna, de jamón, de salchicha y de carne enchilada. También vende otras cosas como tacos dorados, tostadas, memelas y picaditas entre otras cosas. De tomar vende aguas, jugos y licuados de varios sabores y también bolis de chocolate, coco y rompope. La tortería está abierta todos los días menos los domingos porque se dedica a limpiar su casa, lavar su ropa e ir a misa.

Especializada en la cocina
Ella eligió poner este negocio porque le fascina cocinar y siempre ha sido su fuerte. A la edad de 39 años, estudió una carrera técnica de cocina y repostería, lo cual le sirvió para aprender la decoración de pasteles, la elaboración de diferentes comidas y a mejorar la calidad de las comidas que ya sabía hacer. Aprendió a hacer platillos regionales poblanos como el mole y los chiles en nogada. Desde hace tiempo ha tenido negocios de comida económica e incluso llegó a hacer banquetes para XV años y bodas. Ahora decidió dedicarse a las tortas porque es una comida rápida que es del agrado de todos, además de que admite que quiso algo más sencillo porque la cocina llega a ser esclavizante. Su especialidad son los antojitos, la comida poblana, los moles y los pipianes, “y ahora como ya estoy un poco cansada en cuestión de años, por eso mejor me estoy dedicando a algo que no me quite mucha energía porque ya a veces los pies no me responden como antes”.

El regreso a su tierra natal 
A pesar de no haber nacido en Puebla, sino en Veracruz, lleva 37 años viviendo aquí y se siente más poblana que veracruzana. Hace algunos años intentó regresar a su tierra: Córdoba. Vivió ahí varios años, donde también llegó a poner una cocina económica, pero prefirió regresar a Puebla.

Un ángel enviado por Dios
Glafira tiene cuatro hijos y ocho nietos, de los cuales tiene una nieta de 18 años que padece de autismo. “Ella se baña sola, se viste sola, come, camina, pero sí es necesario estar cerca de porque cuando ella necesita algo y no le entienden las personas que están a su alrededor o en este caso la familia, pues grita y al gritar molesta a los vecinos y tenemos que estar al pendiente.” Como sabemos, el autismo es un trastorno que se caracteriza por la incapacidad de interactuar con el exterior, el aislamiento y las conductas repetitivas. Es totalmente incurable, pero con tratamiento puede disminuir y afecta a 60 de cada 10 mil niños. Según la señora, es difícil controlar a su nieta porque se le tiene q dar medicamento diariamente, puesto a que sino, puede tener consecuencias de agresividad, pero mientras sea medicada como debe ser, ella no presenta dificultades. La religión ha sido parte fundamental de la vida de Glafira y esto la ha ayudado a sobrellevar esta situación. Para ella, su nieta es como un ángel que Dios ha enviado desde el cielo para que la cuidaran, la protegieran y la quisieran.

Enviudar jóven
La señora Garibay es viuda desde hace 22 años y ella nos platicó cómo le afectó la muerte de su esposo tanto en el aspecto afectivo como económico. Sus dos hijos mayores ya habían terminado su carrera, pero los dos más pequeños no. “El tercer hijo estaba apenas en quinto semestre de medicina, pero el fue un hijo tan bueno que él se proveía de todo lo que necesitaba y a mi casi no me pedía. Sólo cuando él se graduó yo sí quise que tuviera una graduación que no olvidara.” Desafortunadamente, su hija la menor no pudo llegar a estudiar una carrera por falta de apoyo económico. La entrevistada nunca se volvió a casar tras la muerte de su esposo a causa de una promesa de fidelidad. “Mi decisión fue esa, ser fiel por el gran amor que nos tuvimos”  Ella argumenta que tal vez una más de las causas por las que decidió no volverse a casar fue porque sus hijos ya eran grandes y ya no necesitaban de esa figura paterna. Para ella, era más importante dedicarle más tiempo a ellos que a otra persona.    

Hablándo de religión
En términos de religión, Glafira acepta ser muy creyente, siendo una católica practicante. Sin embargo, ella no se opone a las demás religiones, porque opina que es el mismo Dios. “Tengo amistades que practican otras religiones, yo no hago controversia con ellos, al contrario, dialogo. Si vamos a pelear con otros hermanos que no practican nuestra religión estaríamos mal, porque si lo que nosotros proclamamos es un Jesús que es bueno, misericordioso, compasivo, leal y que nosotros nos portemos al contrario con otras personas nada más por que practican otra religión, estaríamos contradiciéndonos”.  

Agradezco mucho el tiempo y la confianza que me brindó la señora Glafira Garibay Cortés para esta entrevista donde nos dejó ver que es una mujer fuerte y perseverante que no se ha dejado vencer por los obstáculos que le ha impuesto la vida.






Fuentes: 
http://www.peques.com.mx/autismo.htm



Por: Anna López 
annlova26@gmail.com

jueves, 15 de noviembre de 2012

ENTREVISTA


De chicharrón, de frijol y de mole...

Gabriel Castro Abraham, un esposo corrido de su empleo ya que no contaba con los estudios necesarios para seguir participando en las labores de la fábrica en la que se encontraba, es ahora un humilde taquero. Su vehículo es una flamante bicicleta de esas que compras en el mercado a cambio de un favor, su mercancía, centenas de tacos sudados o vulgarmente llamados “tacos de canasta”, ya que los lleva en una canasta de mimbre que le había regalado su esposa días antes de enterarse que trabajaría para el negocio de los cuñados. Ordenes de chicharrón, de frijoles y de mole son su día a día. De picante, una salsa verde con pedazos de aguacate y rebanadas de cebolla en un tradicional bote de mayonesa McCormick que todo taquero de canasta debe de tener. El papel estraza en forma de plato y unos singulares dedos hacen ideal el arte de saborear aquellos tacos los cuales acompañas con una Coca-Cola fría anteriormente comprada en el OXXO de la vuelta.

A sus 22 años, el “Güero” es conocido por hacer los mejores y baratos tacos de canasta de la zona de Angelópolis. Siempre con una sonrisa y una amabilidad ofrece no antes haciendo la pregunta ¿Cuántos van a ser “güero”?. Referencia la cual hace que uno se sienta en confianza como si fuera un gran amigo desde la infancia, de esos que salen a jugar tras el balón con las rodillas raspadas.

-Por el momento no estoy interesado en tomar algún curso el cual me ayude a terminar mis estudios, mínimo hasta la prepa, ya que poseo lo que necesito-. Los tacos son su vida, -no necesitas ninguna receta en especial para hacer los mejores tacos de canasta, es cosa de dedicarles tiempo y un poco de paciencia, ya que si uno no lo hace se pueden llegar a deshacer y eso al cliente no le gusta. La receta es aquella que la familia le ha ido agregando y quitado para complacer al paladar poblano-.

“El dinero no te hace ser lo que eres”, con una sonrisa argumento que la gente que tiene dinero no siempre es grosera como lo cree la mayoría de la gente que voto por el “Peje”, la igualdad depende de nosotros y de nadie más, no es culpa del gobierno nuestras diferencias. Si en vez de dedicarse a la albañilería hubiera acabado sus estudios, otra cosa sería, pero insistió en que necesitaba trabajar para poder “mantener” a la novia, la cual, aún sin hijos, se convirtió en su esposa.

Nacido en el valle de los ángeles, Puebla, su futuro era servir memelas, ya que su madre tenía el puesto de memelas de mayor reconocimiento en la zona de los Fuertes. Decidió estudiar para salir adelante, pero ahora es uno más de los empleos que están en “peligro de extinción”, ya que la globalización y la mercadotecnia se han encargado que este tipo de “empleos” dejen de existir, con el hecho de cobrar impuestos, el uso de suelo es el factor que la mayoría de los comerciantes ambulantes temen, ya que les hacen pagar aquella mínima parte las cuales son sus ganancias para beneficio de la ciudad. Sanidad anda detrás de ellos, se duda que tengan las mínimas requeridas con el cuidado y el lavado de los alimentos.

Al finalizar esta amena entrevista, aquél gastronómico estudiante tuvo la libertad de preguntarle si tiene alguna responsabilidad con sus clientes como lo era en sus antiguos empleos, concluyó con un “tarde pero seguro”, el cual refrán hizo que aquel cliente sentado en la banqueta con su Coca de 600ml y un casco de construcción amarillo hiciera que soltara aquella carcajada refiriéndose a la denuncia de la mentira. El taquero se defendió regalándole una orden de mole y diciendo que deje de mentir. Esto causa mucho conflicto, ¿Le dice que deje de mentir y lo soborna con tacos?, a lo que ha llegado este país. “La responsabilidad es una palabra muy fuerte que muy pocos cumplimos”. Con este sabor de boca de dos órdenes de chicharrón y una Coca de 355ml anunció la nueva “amistad” entre un taquero y un estudiante.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Presentación de propuestas a documentales por los alumnos de la Uia Puebla.


Los tres mejores proyectos serán producidos en el próximo mes.

Por: Saraí Araujo Jarquín.

La presentación de los anteproyectos de los alumnos de Comunicación, Diseño de interacción y animación, y Arquitectura para la clase de Lenguaje del video fueron este viernes 9 de noviembre en el salón H-006 de la Universidad Iberoamericana.


Los alumnos de las diferentes carreras, presentaron sus propuestas de proyectos finales para realizar un documental. Individualmente cada uno pasó al frente a explicar en términos generales, su idea, el guión y las especificaciones que debían seguir para el documental, al finalizar la profesora de la materia y dos profesores más de la carrera de comunicación deliberaron sobre cuales fueron las tres mejores ideas.

Entre ellas están: Álbum de inspiraciones, el cual pretende explicar de donde viene la inspiración , basándose en las experiencias de diferentes artistas, como un pintor, un escritor y un músico; Historias de fe, que consiste en conocer las diferentes historias de los familiares de los niños hospitalizados en el Hospital del niño poblano, que deben alojarse en el albergue de esta institución. Y el tercer proyecto: ¿Despertar es suficiente? el cual pretende hacer un contraste de la vida de dos hombres que viven en contextos y realidades diferentes.


El 6 de diciembre los tres documentales serán presentados en Cinemex Millenium, con otros cortometrajes, reportajes y más trabajos audiovisuales de los alumnos de la Universidad Iberoamericana.