Por: Fernanda Islas
200 pounds of beauty (Doscientas libras de belleza), el
filme surcoreano de comedia romántica que trata sobre HaNa, una joven cuyo peso
es su principal obstáculo para conseguir al hombre de sus sueños, revela la
creciente obsesión de las mujeres de dicho país por las cirugías plásticas, el
maquillaje, la ropa de marca y los bolsos.
Nuestra protagonista trabaja como cantante de sincronización
de labios para una idol muy famosa en
Corea cuyo único "talento" es su belleza. HaNa posee una voz muy hermosa y ante
la imposibilidad de relacionarse amorosamente con los hombres, se decide a
abrir su propia hotline en su
departamento a través de la cual logra enlazarse con un cirujano plástico a quien,
después de haber sido humillada por el amor de su vida, que por cierto es el
productor de la empresa de entretenimiento donde trabaja, suplica y amenaza
para que este la transforme en totalmente una nueva mujer.
Tras someterse a la lipo y varias cirugías estéticas, HaNa
regresa a la empresa convertida en una hermosa mujer con una S Line bien definida y una cara
perfecta. Ahora sí, HaNa no envidia a ninguna otra mujer y está decidida a
conquistar al productor de sus sueños y derrotar a su peor enemiga, o sea Amy
la idol nada talentosa.
Ambas mujeres
se enfrentan por la manzana de la discordia hasta que HaNa es descubierta en su
trampa. ¡Oh!, ¡su pasado oscuro la persigue! Ella no es la belleza natural que
todos aman, ¡oh no señores!, la nueva HaNa ha sido reconstruida con silicona, botox
y demás plásticos perjudiciales para la salud pero hermosos a la vista. 200 pounds of beauty termina con escenas bastante cursis y
dramáticas que a cualquier amante del melodrama le encantarían ver.
Pero lo que debe interesarnos de este filme, no es el drama
amoroso entre HaNa y su productor guapo y exitoso, sino el mensaje detrás de la
lucha por ser hermosa ante los ojos del hombre. Para comenzar, nos encontramos
con que la protagonista quiere ser bella y delgada para competir con otras
mujeres y ganarse el corazón de su hombre, ¡alerta de machismo!, no nos está
diciendo que quiere perder peso para verse bien para ella misma o por salud,
sino por complacer al sujeto.
Después, existe una justificación y una aceptación bastante
natural y hasta cotidiana de la intervención
quirúrgica para quitar “lo feo”
del cuerpo de la mujer. Prácticamente es esculpida hasta llegar a ser
exactamente como el patrón de belleza aceptado por la sociedad surcoreana,
dicho sea de paso, cada vez más occidentalizada.
No importa cuál sea el precio que hay que pagar con tal de
alcanzar este patrón. En la industria del entretenimiento de Corea del Sur, si
no eres delgada, tus ojos no son grandes (o cirujeados) o tu piel no es blanca,
difícilmente podrás encajar entre los estereotipos bastante rígidos de belleza
de este país, por ello no es de extrañarse que existan miles de productos de belleza para blanquear la piel además de clínicas especializadas en el embellecimiento del rostro, y por supuesto, del resto del cuerpo.
En la escena musical del pop de Corea, se ha intentado establecer
que no importa el peso sino el talento, lo cual también es una estrategia de
publicidad bastante acertada al generar el morbo en el espectador. Encontramos
cantantes como PSY, cuya principal característica, lejos de su poco o mucho
talento, es que es un tipo gordito y simpático. Lo mismo sucede con Shindong miembro
del grupo pop Super Junior, sujeto del mismo estereotipo.
Pero ¿qué sucede con las mujeres? Una mujer en el mundo del
entretenimiento de Corea, difícilmente, puede presentarse ante los medios con
una figura rechoncha pues inmediatamente es juzgada por los espectadores. Park Bom (cantante del grupo pop 2NE1) y Park Shin Hye (actriz)
han sido captadas por paparazzis necios en resaltar sus defectos físicos. Ambas
chicas son tendientes a una figura más robusta y han sido objeto de críticas
bastante duras por parte de los medios al descubrirles un poco de papada y los brazos
rellenitos.
En 2011 la escena musical del pop coreano parecía que al fin
se abriría a un nuevo concepto de idol. Piggy Dolls se presentó con un tema irreverente con el cual
debutó y dejó bien establecido que su talento, antes que su figura, era lo que
realmente debía importarle al público. Tres chicas con más que sobrepeso se
presentaron en los shows de música más populares del país, haciendo una fuerte
crítica y un notorio contraste con otras agrupaciones de mujeres.
Todo su concepto y su discurso estaba dirigido a aquel público
con obesidad que simplemente no lograba identificarse con aquellas cantantes
esqueléticas que inundan la televisión, Internet y las revistas. Con un MV (musical video) rebelde,
poderosas voces y sus anchos cuerpos, lograron atraer la atención del público
por un tiempo… algo corto. Así es el mundo del espectáculo, ¡fugaz!
Desafortunadamente Piggy Dolls, tras un tercer sencillo, desapareció
de los medios y fue hasta hace unos días que nuevamente crearon escándalo. Las chicas
obesas de Piggy Dolls se transformaron en comunes y corrientes idols de la escena K-Pop. No más gordura
ni discurso contestatario, ahora son sólo un grupo más de chicas bonitas y
delgadas que seguramente serán relevantes durante menos de dos semanas en los
medios coreanos.
Al parecer será mucho más difícil de lo que parece para las
mujeres coreanas romper con el estereotipo de mujer hermosa.
A continuación les dejo el MV debut de Piggy Dolls.




